El herpes zóster puede causar dolor intenso que, si no se trata a tiempo, puede persistir por meses o incluso años.
Es una reactivación del virus de la varicela que afecta los nervios. Produce lesiones en piel acompañadas de dolor intenso.
El tratamiento temprano es clave. Combino manejo farmacológico con bloqueos nerviosos en fases iniciales para disminuir el dolor y reducir el riesgo de neuralgia postherpética.
El tratamiento temprano puede cambiar completamente la evolución del dolor. La intervención oportuna es clave para prevenir secuelas.